¿Qué mantenimiento necesita una planta de tratamiento?

¿Qué mantenimiento necesita una planta de tratamiento?

Toda planta de tratamiento requiere de un mantenimiento para que su funcionamiento sea el adecuado; nuestras plantas necesitan mantenimiento cada cierto tiempo, por lo general de una a tres veces por año.

Para poder realizar un mantenimiento adecuado, se necesitan realizar tres pasos muy esenciales:

1. Extracción de lodos

  • Debe realizarse la extracción total de pretratamiento, tanque tamizado, trampa de grasas (sólidos gruesos no biodegradables)
  • Extracción del 10-20 % de los lodos del tanque de lodos activados, esto para renovar el ciclo de biomasa y la eficiencia del sistema.
    lodos activados
    Eco 50<br />

    2. Revisión de componentes eléctricos

    • Se debe revisar el funcionamiento tanto de arranque manual como automático de los componentes instalados; pueden ser soplantes, bombas sumergibles, etc.
    • Validar voltaje de alimentación al cuadro eléctrico
    • Probar la saturación del oxígeno de los soplantes y difusores
    • Probar el caudal de bombeo de las bombas sumergibles, esto si la planta tiene bombas instaladas.
    • Verificar temporización de los soplantes y bombas.

    Validación de operación del sistema

    • Comprobar la eficiencia del sistema; esto puede realizarse verificando la calidad de agua a la salida/efluente final.
    • Revisar tuercas de tapaderas de cada tanque
    • Revisar junta de neopreno para evitar salida de gases de cada tanque

    Este paso es muy importante, ya que así se verifica que todo esté en orden y que la planta de tratamiento funcione adecuadamente.

    Planta de tratamiento Ecodena Internacional
    Beneficios económicos de tratar aguas residuales: más que una obligación, una inversión.

    Beneficios económicos de tratar aguas residuales: más que una obligación, una inversión.

    El tratamiento adecuado de las aguas residuales no solo es una exigencia legal o una responsabilidad para cumplir con el cuidado del medio ambiente, sino que también es una inversión muy estratégica que puede generar muchos beneficios a nivel financiero, y reputacional, tanto para las empresas como para las comunidades.

    Aunque la instalación de una planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) necesita de una inversión inicial, los beneficios que ofrece, tanto a mediano como a largo plazo, la convierten en una decisión inteligente y muy sostenible.

    Instalar una planta de tratamiento de aguas residuales tiene muchos beneficios, como el gran ahorro que se genera con la posibilidad de reutilizar el agua tratada, la cual puede utilizarse en muchas aplicaciones no potables, es decir, para riego, limpieza de espacios comunes o para descargas de inodoros. Al momento de reducir el uso de agua potable, se logran disminuir gastos mensuales, lo que es un gran ahorro en instalaciones donde se utiliza alto consumo de agua.

    Además de esto, darle un tratamiento previo a las aguas residuales permite cumplir con la normativa ambiental; esto es muy esencial, ya que de esta forma evitarás sanciones económicas, suspensiones de operaciones o procesos legales por daños ambientales graves. El cumplimiento de las normas ambientales reduce riesgos legales y aporta significativamente a la estabilidad operativa.

    En el ámbito inmobiliario también aporta de manera significativa, puesto que al contar con una planta de tratamiento incrementa el valor de los proyectos. Todas las urbanizaciones que cuentan con una infraestructura ambiental completa son mucho más atractivas para los compradores y pueden valorarse mejor en el mercado; esto da una ventaja muy competitiva tanto en la venta como en el alquiler de viviendas, oficinas o locales.

    Aunque el costo inicial de instalar una PTAR puede ser elevado, nuestra experiencia demuestra que contar con una planta de tratamiento es mucho más económico que enfrentar los costos de la contaminación, la pérdida de reputación o también los conflictos legales.

    La prevención siempre será la opción más rentable a la corrección; esto es algo que suele aplicarse mayormente en temas ambientales, ya que es donde las consecuencias pueden ser más complejas.

    ¿Qué pasa si no trato adecuadamente las aguas residuales de mi proyecto o empresa?

    ¿Qué pasa si no trato adecuadamente las aguas residuales de mi proyecto o empresa?

    El tratamiento adecuado de las aguas residuales es fundamental tanto para proteger a la salud pública como para cumplir con la legislación ambiental, para conservar los ecosistemas acuáticos y terrestres y para garantizar el desarrollo sostenible de nuestras actividades cotidianas.

    Cuando las aguas residuales no son tratadas adecuadamente antes de su descarga, suelen liberar sustancias contaminantes, las cuales incluyen materia orgánica, patógenos, metales pesados, etc., los cuales tienen efectos muy negativos en muchos aspectos:

    1. Sanciones legales y multas: Las leyes ambientales de El Salvador exigen que cualquier entidad que genere aguas residuales (domésticas, comerciales, etc.) implemente sistemas de tratamiento que cumplan con los parámetros establecidos de vertido de aguas residuales. El incumplimiento de estas leyes puede generar multas, sanciones administrativas, suspensión de actividades o reconstrucción de daños en caso de que el daño ambiental sea muy grave.

    Tanto el Ministerio de Medio Ambiente como la Autoridad Salvadoreña del Agua son las entidades encargadas de supervisar y sancionar este incumplimiento.

    2. Daños ambientales severos: El vertido de aguas residuales sin tratarse puede ocasionar contaminación de ríos, quebradas, lagos y aguas subterráneas, puede provocar mortandad de peces y pérdida de biodiversidad acuática, puede generar exceso de nutrientes y puede dañar suelos agrícolas y fuentes de agua para consumo humano.

    3. Riesgos para la salud pública: Las aguas residuales pueden contener bacterias, virus, parásitos y sustancias químicas peligrosas; si no se tratan, pueden aumentar los brotes de enfermedades como diarrea, hepatitis, cólera, dengue, entre otras. También pueden contaminar fuentes de agua potable usadas por comunidades cercanas y así mismo pueden afectar directamente a trabajadores o residentes expuestos.

    4. Impacto económico y reputacional; esto puede ocasionar pérdidas económicas por multas, cierres o la necesidad de construir plantas de tratamiento de emergencia; así mismo pueden causar el deterioro de la imagen pública de la empresa, el rechazo de licencias para nuevos proyectos y, por último, la pérdida de acceso a créditos verdes o beneficios fiscales si no cumplen con normas ambientales.

    5. Incumplimiento de compromisos internacionales: El Salvador está comprometido a mejorar la contaminación del país.

    6. Sociales y éticos: Al verter aguas residuales sin ser tratadas adecuadamente, puede afectar significativamente a comunidades vecinas, agricultores que dependen de recursos hídricos para riego o para futuras generaciones. En Ecodena sabemos que el acceso a un ambiente limpio y saludable es un derecho humano reconocido a nivel internacional, por lo que con nuestros sistemas buscamos garantizar el tratamiento adecuado de las aguas residuales, esto para cumplir con el compromiso colectivo, la equidad social y así mismo la sostenibilidad.